El análisis estructuralista de la literatura nace, en principio, de la teoría literaria, basada en la vertiente moderna denominada formalismo ruso. El formalismo se caracterizó por su enfoque investigativo en la técnica, lo que Bajtín llamó “la literariedad, no la literatura”. A través del análisis de la forma se llegaría a una dispersa concepción de lo poético, asomando por primera vez una noción claramente sistémica de lo estético-literario.
Los principales focos de estudio formalistas fueron desplazados por el régimen estalinista. No obstante, sus principales postulados fueron recuperados por el Círculo Lingüístico de Praga, donde destacaron Vilém Mathesius, Nicolai Trubetzkoy, Roman Jakobson y Jan Mukarovsky. Fueron estos dos últimos quienes abordaron específicamente la estética desde el punto de vista estructural. Posteriormente, teóricos como Roland Barthes y Gerard Gennette aplicarían el método y el pensamiento estructuralista a la literatura.
Este blog abarcará las teorías planteadas por los lingüistas rusos formalistas y estructuralistas sobre la literatura. Y hasta qué punto sus teorías pueden ser tangibles y traspasables a un texto literario específico.
Referencias:
Lewandowski, Theodor (1982), Diccionario de Lingüística. Madrid: Edición Cátedra, SA